Pasos

El avalúo del aprendizaje se puede organizar de maneras diferentes, dependiendo del enfoque operacional y académico que tenga la institución para llevarlo a cabo. Sin embargo, el procedimiento es esencialmente el mismo y se puede representar como un ciclo. El avalúo del aprendizaje debe contemplar en su diseño, como mínimo, las siguientes fases:

 
 
 
 
 

Tabular, analizar e interpretar los resultados para evaluar cómo nos encontramos en el logro de los objetivos de aprendizaje.

Llevar a cabo los cambios recomendados, delimitar acciones transformadoras e integrar los hallazgos y recomendaciones al plan de desarrollo del programa para completarlos en un plazo definido.

Definir de manera medible las competencias que se vayan a avaluar o los objetivos del aprendizaje, de acuerdo al perfil del egresado del programa.

Utilizar herramientas disponibles o desarrollar nuevas estrategias para avaluar el aprendizaje de los estudiantes.

Evaluar el aprendizaje utilizando los métodos e instrumentos seleccionados.





















Cada vez que se implantan las acciones transformadoras basadas en los resultados de un plan, se completa un ciclo. Por eso se dice que si las acciones no se llevan a cabo, aunque el informe se entregue, el ciclo se queda abierto y el avalúo no cumple con su cometido. Es importante ser consecuente tanto en el desarrollo del plan, como en la implantación y la utilización de los resultados, porque los datos generados por el avalúo tienen un valor efímero. Las prácticas, intervenciones y acciones que se realicen como parte de la implantación de los resultados, deben ser evaluadas para explorar su efectividad. Por eso la implantación del avalúo debe ser continua e ininterrumpida, no episódica.