El Recinto de Río Piedras

Misión

El Recinto está obligado por ley, al igual que todas las demás unidades dentro del Sistema Universitario, a cumplir con la Misión General de la Universidad, establecida en el Artículo 2 (B) de la Ley Universitaria (20 de enero de 1966). La misión reza como sigue:

  • Cultivar el amor al aprendizaje como conducente a la libertad y a estimular la búsqueda y la discusión del saber en una atmósfera de respeto y diálogo creativo.
  • Conservar, enriquecer y diseminar los valores culturales del pueblo de Puerto Rico y fortalecer la conciencia de su unidad en la tarea común para encontrarles soluciones a problemas en una forma democrática. 
  • Buscar el desarrollo cabal del estudiante e impartirle un sentido de la responsabilidad del individuo hacia el bienestar general de la comunidad. 
  • Desarrollar cabalmente la riqueza intelectual y espiritual latente en nuestra gente para que la inteligencia y el espíritu de esos individuos excepcionales que surgen en todas las esferas sociales, especialmente aquellos menos favorecidos económicamente, se puedan poner al servicio de la comunidad puertorriqueña. 
  • Colaborar con otras organizaciones dentro de la esfera de acción apropiada para la universidad, en el estudio de los problemas de Puerto Rico. 
  • Recordar que, por su propia naturaleza como universidad y su identificación con los ideales de Puerto Rico, la Universidad de Puerto Rico se une en una manera esencial a los valores e intereses de toda comunidad democrática.

Recinto de Río Piedras

Además de esta misión general, el Recinto de Río Piedras tiene su propia misión, producto de sus circunstancias especiales tanto históricas como culturales. Esta misión ayuda a definir el curso de su desarrollo futuro, aclara las contribuciones especiales con las que aporta al Sistema Universitario y a la sociedad en general, y lo distingue de otros recintos y unidades del Sistema. La misión es la siguiente:

  • Propiciar la formación integral de los estudiantes mediante programas que promuevan la curiosidad intelectual, la capacidad crítica, el aprendizaje continuo, la comunicación efectiva, el aprecio y el cultivo de valores éticos y estéticos, la participación en los procesos del Recinto, así como la conciencia y responsabilidad social.
  • Proporcionar una educación graduada de la más alta calidad cuyos elementos medulares sean la investigación y la creación, y ayudar a fortalecer la educación subgraduada. Además, proporcionar programas posbachillerato para la capacitación de profesionales del más alto calibre, comprometidos con los ideales y valores de la sociedad puertorriqueña.
  • Proporcionar una educación subgraduada de excelencia que ofrezca a los estudiantes una visión integral del conocimiento. Ésta debe armonizar la educación general y la formación especializada y desarrollar las capacidades para el estudio y la investigación independiente. 
  • Desarrollar la docencia, la investigación y el servicio e integración a la comunidad, de acuerdo con la realidad histórico-social de Puerto Rico, en armonía con su ámbito caribeño y latinoamericano, y proyectándose a la comunidad internacional. Se enriquecerá y fortalecerá el acervo de conocimientos pertinentes a la consolidación de la nacionalidad puertorriqueña, su historia, idioma y cultura, pero también se propiciará el desarrollo y la divulgación del conocimiento a nivel internacional.
  • Desarrollar programas innovadores y pertinentes de investigación, de servicio a la comunidad y educación continuada, que respondan y contribuyan al quehacer académico y profesional del Recinto. Estos programas deben contribuir, además, a la transformación y progreso continuo de la sociedad puertorriqueña, al análisis y a la formulación de soluciones para los problemas socioeconómicos y políticos del país, y al mejoramiento de la calidad de vida.